En el mundo dedicado a la distracción infantil, hay sin duda todo un abanico de opciones para complacer a nuestros hijos, en este ambiente podemos encontrar juegos y juguetes de toda índole, los tenemos los educativos, los tradicionales, los que no pasan de moda, los de mesa en fin, una variedad interesante.

En ese escenario, no cabe duda que dentro de los más atractivos para ellos encontramos los coches eléctricos, estos le generan a nuestros hijos una gran seguridad al sentarse frente al volante e imitarnos en nuestras acciones al manejar.

En estos vehículos, nuestros niños pueden  desarrollar muchas cosas, una de ellas la parte lúdica, la cual tiene que ver con la diversión propiamente dicha y la otra con la capacidad motora de sus piernas y brazos.

Además ellos al manejar este tipo de juguete, activan también la parte sensorial y obviamente la intelectual, pues se puede ir enseñando al infante las diferentes leyes que existen en torno a cómo conducir de manera adecuada, ya que la mayoría de estos coches poseen a escala todos los elementos de uno real.

Con el pasar del tiempo, estos coches eléctricos han sufrido positivas transformaciones, las cuales van desde el punto de vista tecnológico, hasta ergonómico, pasando por supuesto por la seguridad, punto este el cual es una prioridad para los padres.

Cual coche eléctrico escoger

El mercado está repleto de estos juguetes, sin embargo, más allá del precio, que es un factor a considerar, debes tomar en cuenta a la hora de escoger que el coche eléctrico cumpla con al menos un gran porcentaje de las siguientes características.

La primera que debe tener en cuenta es la seguridad, no es recomendable que si el coche no tiene techo, no tenga al menos el cinturón de seguridad, y que las puertas puedan cerrarse desde adentro a fin de que el niño, no se monte saltándola sino abriéndola para que simule esta acción como si fuera un coche de verdad.

Otro elemento a considerar es la potencia, pues muchas veces compramos el coche con tal potencia que genera velocidades que no podemos controlar o también debemos relacionar la potencia del coche con la edad del niño y su capacidad de maniobra al volante.

Al elemento de la potencia le va muy de cerca lo que tiene que ver con la batería, esta es la que da la fuerza al coche, ya que algunas de 12 voltios, pueden generar velocidades superiores a los 5 kilómetros la hora. Además debe ser una batería que dure lo suficiente; debes tener mucha supervisión en su carga, para que no se deteriore antes de tiempo.

Sumado a las características anteriores, el adulto debe entender que no es un coche para él, sino para su hijo, es decir, la elección si bien es cierta desde el punto de vista de las finanzas es de los padres, se debe tomar en cuenta la opinión del menor con el objeto de que se sienta comprometido con la adquisición que le están otorgando.  Para observar módelos maravillosos puedes visitar https://vipkids.es/.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *